¿Qué pasa con los datos que introducimos en la Red?

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Día a día, usando aplicaciones, redes sociales, correo electrónico o servicios de mensajería, ofrecemos nuestra informacióm a grandes empresas. Información que ellas guardan. ¿Qué pasa con esos datos?

1. “Pagamos los servicios online con nuestros datos

2. Los gobiernos

3. Legislación sobre los datos

4. Internet de las Cosas

5. Fotogalería. Aplicaciones Cifradas.

Aún hay muchos usuarios que no son conscientes de que toda la información que introducen en sus dipositivos o comparten con sus amigos y contactos a través de redes sociales, servicios de correo electrónico, servicios de mensajería instantánea, almacenamiento de archivos en la nube o simplemente interactuando con sus aplicaciones, tanto las particulares como las empresariales, nunca se borran. Son datos que se guardan para poder conocer mejor el perfil de los usuarios.

Aunque la mayoría de ejemplos de este artículo van enfocados a las aplicaciones de uso particular, en realidad es un tema muy aplicable para empresas. Tanto porque sus empleados utilizan también todos estos servicios a modo personal, como que lo hacen para realizar sus actividades diarias propias del trabajo.

No hagas como que no te importa porque ” no tienes nada que ocultar”. Los expertos advierten que este es un asunto serio y que es importante ser conscientes de lo que sucede con nuestros datos.

Para que te hagas una idea: es Google la empresa que más información privada posee de usuarios, gracias a la multitud de servicios online que ofrece: el servicio de búsquedas, el navegador Chrome, sistemas operativos ChromeOS y Android, Gmail, almacenamiento en la nube Drive, dispositivos Nexus y Chromebook, suite de oficina en la nube, navegador… además de que la empresa fue condenada y multada en varios países del mundo que descubrieron que la empresa había interceptado información privada de ciudadanos, mientras tomaba fotos para Google Maps. Y en el futuro será aún peor puesto que la de Mountain View es de las firmas más activas en desarrollo de dispositivos conectados para el hogar y de autmóviles inteligentes.

“Pagamos los servicios online con nuestros datos”

¿Nunca te has preguntado por qué, si Facebook accede a pagar 19.000 millones de dólares, por comprar WhatsApp, cómo es que a ti su uso te sale prácticamente gratis? ¿O por qué Google es una empresa millonaria si casi todos sus servicios resultan gratuitos para el usuario?

internet_datos_xlEs simple. Las empresas están aprendiendo a comercializar esos datos que uno introduce en la Red. Y no se van a borrar del mundo porque tú los borres de la pantalla de tu ordenador o de tu teléfono inteligente o tableta. Aunque tú los elimines, los datos introducidos en alguna herramienta que esté conectada a Internet se mantendrá guardada en servidores gigantes, almacenadas para su posterior procesamiento. Gracias a esos 19.000 millones de dólares, Facebook ha conseguido hacerse con muchísima información que a la red social y su chat, menos popular que la aplicación de mensajería instantánea, se le escapaba.

Como explica el periodista Vladimir Garay , colaborador de la ONG ‘Derechos Digitales’, “a menudo olvidamos que los servicios web rara vez son gratuitos y muchas veces los pagamos con nuestros datos personales, es decir, con nuestra privacidad”. Esta organización, aunque se muestra muy pesimista con la situación de la privacidad en la situación actual, comenta que “no hay que temerle a Internet”, sino, “informarse respecto de las normas de uso y las políticas de privacidad de las plataformas que utilizamos, y ser usuarios responsables”.

Aúnque ahora, como usuarios, ya más o menos sabemos que nuestra información privada se ofrece a empresas para vender publicidad, es inquietante que esto no se conociera hasta que una investigación realizada por The Wall Street Journal en el año 2010 descubriera  que las principales redes sociales entregan información relevante de los consumidores a las compañía de publicidad sin el consentimiento del usuario. Es decir, que las grandes empresas trataron de ocultar qué sucedía realmente con nuestros datos.

Algo que recomiendan los expertos es que, cuando el usuario desacargue una app a su dispositivo, debería leer las condiciones y saber qué información solicita esta. Muchas veces, una sencilla aplicación de poco uso, solicita acceso a información privada depositada en el celular, que el usuario le concede por no haber ni leído las condiciones.

La publicidad del futuro va a mejorar mucho frente a la que conocemos ahora. Consciente serás que, muchas veces, tras compartir un contenido en una red social o conversar con un contacto sobre un asunto, te ha aparecido publicidad sobre el asunto. No es casualidad, eso lo sabes. Ahí radican los ingresos de estas empresas, que ofrecen servicios de Internet o de almacenamiento en la nube: en interpretar los datos de modo que llegará un día que la publicidad que se le ofrezca al usuario estará muy bien dirigida, por lo que habrá una gran probabilidad de que este quiera comprar lo que se le ofrece. Esta forma de publicidad aún estña dando sus primeros pasos y no es tan efectiva como se pretende que sea. Las empresas necesitan desarrollar herramientas capaces de procesar ese gran volumen de datos que los usuarios crean y crean, para que sus campañas de marketing sean mucho más personalizadas.

Los gobiernos

Otro tema de preocupación cuando hablamos de datos y privacidad, es el de la incursión de gobiernos en la información depositada por usuarios en Internet. Probablemente, nunca hayamos sido tan conscientes del problema hasta que llegó el joven Edward Snowden, antiguo agente de la CIA, y confesó al mundo que la NSA o Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, había solicitado información privada a grandes empresas y que estas la habían ofrecido sin pedir permiso.

Tras esto, pudimos enterarnos de que no sólo la seguridad norteamericana se había interesado por datos privados de usuarios. Las grandes empresas como Google, Facebook o Apple confesaron que otros gobiernos, entre ellos el español, se habían puesto en contacto con ellos para hacerse con información privada. De hecho, destaca que España es el tercer país que más datos solicitó a Apple sobre sus usuarios en el país
Y nosotros sin saberlo.

Esto fue un gran escándalo. A los gobiernos no les interesaba que los ciudadanos fueran conscientes de la vulnerabilidad de sus informaciones depositadas en Internet. Tanto es así, que en estos momentos, Edward Snowden es una de las personas del mundo más ambicionadas por la justicia norteamericano y vive escondido en embajadas que lo quieran proteger.

Legislación sobre los datos

Un problema al que nos enfrentamos es el hecho de que la legislación va por detrás del avance de la tecnología. Y cuando hablamos de esto, nos referimos tanto a la protección de los datos de usuarios particulares como los de las empresas. Incluso la Agencia Española de Protección de Datos comentaba el pasado mes de enero, aprovechando el Día Internacional de Protección Datos, que es necesario contar con una agilización de la directiva de conservación de datos para una mayor protección de la información de los internautas. La última es de la década de los 90, y obviamente, el panorama ha cambiado sustancialmente desde entonces.

Las actuales leyes de protección de datos en Europa exigen que las multinacionales respecten las leyes nacionales de cada país en el que operan. Esto es un gran problema que quiere solucionarse a través del principio ‘one-stop-shop’, o lo que es lo mismo, una autoridad única que supervise los temas de protección de datos.

Y es que, otro problema en cuanto a legislación es que los datos se guardan en servidores, la mayoría de las veces situados en terceros países, ajenos al usuario, lo que complica aún más el asunto: la empresa viene de un país, el usuario de otro y los centros de datos que almacenan la información, en otro, lo que puede hacer converger diferentes y diversas legislaciones.

Internet de las cosas

A mayor uso de dispositivos móviles, más información manejan las grandes empresas de Internet. Los datos asustan: Cisco calcula que para 2017, el tráfico de información almacenado en centros de datos en a nube será del triple del actual y destaca que, mientras en el año 2012 había ligeramente más datos almacenados en ‘data centers’ tradicionales que en los alojados en la nube, para 2017 la mayoría de los datos estarán en el cloud.

Pero cuando los humanos estemos conectados a Internet a través de ‘dispositivos para llevar puestos’ o wearables (pulseras, relojes, chaquetas y todo el resto de objetos que acabaremos llevando encima, conectados a Internet y controlando asuntos como la salud o el ejercicio), y de otros dispositivos del día a día como los utensilios del hogar o los vehículos, habrá empresas, como por ejemplo Google que conocerá bien la rutina de una gran parte de la población de los países económicamente desarrollados. Contarán con información, casi podríamos decir privilegiada del día a día de un gran número de ciduadanos, y esa información se seguirá almacenando, si nada cambia. Y todo eso aún está sin gestionar por parte de las autoridades para proteger la intimidad de los ciudadanos.

Por ello, hace tan solo unos días, las autoridades europeas de Protección de Datos, destacando la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) junto con la Autoridad francesa (CNIL),  han dicho sentirse preocupadas por la privacidad de los usuarios con el crecimiento de los dispositivos que se llevan puestos y el Internet de las Cosas y, en consecuencia, han aprobado el primer dictamen par regular es nueva realidad.

 

Fotogalería. Aplicaciones Cifradas.

Si la privacidad te preocupa, ChannelBiz te ha preparado esta lista con 15 aplicaciones que permiten una comunicación cifrada o que destacan por no almacenar la información que en ellas depositas.

15 aplicaciones encriptadas que respetan tu privacidad

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No hace uso de los contactos de tu agenda. Los dos móviles que se comunican deben contar con esta aplicación. Los textos se autdestruyen: una vez enviado el mensaje, se borra en el móvil del remitente; una vez leído por el destinatario, también se autodestruye en el dispositivode este. Desaparecen, además, de los datos de la compañía telefónica, con lo que resultan irrecuperables.


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