Dell vuelve a ser una compañía privada

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Finalmente los accionistas han aprobado la venta de Dell a su fundador y a la firma de inversiones Silver lake Partners por 24.900 millones de dólares.

Michael Dell, fundador de le empresa del mismo nombre, puede empezar a escribir la tercera parte de la historia de la compañía. La primera comenzó en 1984, año de fundación de la compañía como un fabricante de ordenadores que vendía bajo pedido; tan sólo tres años después, en 1988 la empresa cambió su nombre a Dell Computer Corporation y se lanzó a bolsa, convirtiéndose en una empresa pública que en  1999 superó a Compaq –una empresa que posteriormente compraría HP, convirtiéndose en el mayor vendedor de ordenadores personales en Estados Unidos con ingresos de 25 millones de dólares declaradas en enero de 2000. Durante esta segunda etapa de la historia Dell ha pasado de ser un fabricante de ordenadores a una empresa de soluciones con un sólido negocio de software que estrenó hace un par de años y que se suma a la oferta de hardware y servicios de la compañía.

Michael Dell, fundador de la compañía.
Michael Dell, fundador de la compañía.

Hace unos meses, Michael anunció su intención de hacer que la empresa volviera a ser privada. Para ello se asociaba a una empresa de inversiones, Silver Lake, y ponía sobre la mesa 24.400 millones de dólares –incluidos 2.000 millones de Microsoft, o 13,65 dólares por acción. Ha sido un proceso arduo, pero finalmente ayer un sonriente Michael Dell pudo anunciar que la empresa está de nuevo en sus manos.

Se pagarán 13,75 dólares por acción, algo más de lo que se planteó inicialmente, además de un dividendo en efectivo de 0,13 dólares por acción, lo que suma 13,88 dólares, según el anuncio de la compañía. La venta fue aprobada por los titulares de la mayoría de las acciones.

La votación ya se había retrasado en dos ocasiones porque, según los analistas, Michael Dell y Silver Lake no conseguían reunir el apoyo suficiente. El conocido inversor Carl Icahn lideró la oposición asegurando que la propuesta infravaloraba el valor de la compañía, aunque los analistas, alarmador porque una batalla prolongada dañara la confianza en la compañía, fomentaran su aprobación.

Después de su primera oferta de Dell se propuso que otras dos partes hicieran una contraoferta. El liderado por Blackstone Group ofreció 14,25 dólares la acción, mientras que el de Carl Icahn ofreció 15 dólares.

La erosión del mercado de ordenadores llevó a Blackstone a retirar su oferta mientras Carl Icahn iba encadenando una oferta tras otra, pero un comité puso en dudas que el acuerdo del inversor pudiera financiarse. La oposición de Icahn sí que sirvió para que Dell incrementara su propuesta, ofreciendo 13,75 dólares por acción y un dividendo especial de 0,13 dólares.


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