La ‘uberización’ y un nuevo mercado a no perder de vista

Estrategia de Canal
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La llegada de plataformas como Uber, AirBnb o Blablacar a sectores tradicionales y con gran aceptación es una muestra de cómo la tecnología tiene capacidad de hacer grandes cambios en el mercado.

¿Por qué importa lo que ha hecho Uber?

Mientras la mayoría de mercados aún están luchando por sobrevivir a una crisis económica manteniendo el sistema económico que conocemos, van surgiendo nuevos actores de mercado que parece que cambiarían todo el panorama económico de muchos sectores, lo que influiría en los negocios de muchas personas y en la concepción que tenemos sobre la innovación en la actualidad.

uberización uberVamos a concretar, a este efecto se le ha llamado ‘Uberización’. ¿Por qué? Porque la polémica aplicación Uber ha hecho a uno de los negocios más tradicionales del mercado, el del transporte en taxi, tener que replantearse su forma de trabajar para no tambalearse en el futuro.

La mencionada herramienta se recuerda en muchos de aquellos encuentros que quieren hacer ver que estamos en un proceso de cambio motivado por la irrupción de las tecnologías en nuestras vidas. No solo es Uber, Cabify o Hailo, que son de este mismo sector, sino que hay más ejemplos. AirBnb ha descolocado a los tradicionales alojamientos (hoteles, apartahoteles, pensiones…), BlaBlacar o Amovens han hecho lo propio con los medios de transporte tradicionales (trenes o autobuses), Netflix es capaz de hacer frente al elemento más tradicional de una casa: la televisión y la  forma de consumir contenidos audiovisuales, tradicionalmente.

Las empresas del canal, de cualquier sector, deben tener en  cuenta que la tecnología deja paso a la innovación como no ha sucedido nunca antes, de modo que cualquier mercado podría tambalearse con la incursión de nuevos actores o empresas que cambien el concepto tradicional que existe.

En el futuro, los negocios de otros mercados más allá de los nombrados,podrían verse igual de amenazados. Por tanto, mejor conocer la realidad y ver si hay algo que hacer para adaptarse. En diciembre, apareció un libro en escena,  iDisrupted, que explicaba que, a causa de la “economía del compartir” para 2024 se reducirá el número de productos que poseemos y las redes sociales ayudarán permitiendo que los ciudadanos puedan compartir productos como automóviles o herramientas eléctricas con sus vecinos, que ChannelBiz recogió en un reportaje.

El caso Uber

Allá donde llega esta aplicación, crea polémica. Hablamos de una startup que ha logrado convertirse en una empresa capaz de generar millones de euros, y de igualar en valor a esas compañías que llevan años controlando todo el mercado de movilidad en las ciudades. Uber y otras empresas similares, se ven como firmas a las que hay que tener en cuenta para saber cómo se puede innovar, pero también han generado una gran preocupación.

Protestas en Barcelona contra Uber
Protestas en Barcelona contra Uber

El tema es que las reglas estatales van por detrás del avance tecnológico en muchos países del mundo. Los taxistas tradicionales protestan porque hasta ahora, para conducir un taxi en la mayoría de ciudades del mundo, de forma legal, era necesario contar con una licencia muy costosa en la mayoría de casos. Ahora, para aquellos que se registren en esta app no se necesita una licencia para ejercer un servicio similar y lucrarse con ello, hasta que no se haga por ley, algo de lo que carecen muchos mercados.

Lo mismo sucede con Airbnb que permite a particulares rentar sus cuartos o casas sin pagar impuestos por ello. Hay tribunales que han intentado acabar con ello por la vía legal, pero realmente hay un hueco en la legislación por ser fenómenos muy nuevos sobre los que los gobernantes no habían pensando antes.

En el caso de España, Uber pasó una temporada prohibido, al igual que otras ciudades de diversos países del mundo. El pasado mes de noviembre tuvo que permitirse la llegada de esta app al mercado español, aunque ofrecerá la posibilidad de cobrar a otras personas por llevarlas en el coche a quien disponga de vehículos con licencia de Vehículo de Turismo con Conductor (VTC), es decir, con una autorización administrativa para el transporte de personas.

Carles Lloret, responsable de la empresa en España, explicó en su momento que “hemos cometido errores. Seguimos creyendo en nuestro modelo de negocio pero España quizás no está lo suficientemente madura para asumir que particulares ofrezcan estos servicios”. Es decir, que a pesar de las restricciones legislativas, los conocedores de estos mercados consideran que prohibir las novedades no es más que retroceder o impedir unos avances socioeconómicos que en cualquier momento acabarán llegando. Y es que, en este caso, cabe destacar que “la regulación española es una de las más restrictivas de Europa”.

‘Uberización’: hacer frente a un nuevo modelo de mercado

Un informe, realizado realizado recientemente por el Institute for Business Value de IBM, con el título ‘Redefiniendo los límites: la visión de la alta dirección a nivel mundial’,  revela que los directivos esperan que la convergencia de la industria sea el factor que más afecte a su empresa en los próximos tres a cinco años y que las empresas más competitivas dan mayor prioridad a las capacidades cognitivas que el resto del mercado.

Dice el informe que “hasta ahora, el principal riesgo para las empresas solía ser la aparición de un nuevo competidor con un producto mejor o más barato, resultando relativamente sencillo cambiar de estrategia para afrontar el desafío. Hoy en día, sin embargo, los negocios más consolidados se están viendo amenazados por empresas de un tamaño más reducido, más ágiles -al no cargar con infraestructuras heredadas- y con modelos de negocio completamente distintos”.

Por tanto, parece ser que, a pesar de las restricciones que se intentan imponer a estas nuevas empresas, el cambio será inevitable.

Para hacer frente a esto, los directivos creen que se necesita una relación más cercana a los clientes en las empresas tradicionales. Por ese motivo, el estudio de 2015 concluye que la mayoría de los directivos tiene pensado cambiar la forma en que sus organizaciones se relacionan con los clientes. El 66% de ellos espera centrarse en los clientes como individuos y el 81% tiene previsto buscar una interacción más digital con ellos.

Consumo colaborativo

Muchas de estas empresas de reciente creación que están tambaleando el sistema económico tal y como lo conocemos ahora, van relacionadas con el consumo colaborativo. Mientras van surgiendo compañías en este ámbito, los ciudadanos van ganando confianza en este nuevo método de consumo y las empresas han ido añadiendo nuevos sistemas para que el intercambio se produzca de una forma realmente segura.

Como ya publicó ChannelBiz, al igual que en otras ocasiones cuando hablamos del avance de la tecnología, la regulación y las leyes van por detrás de las novedades que los emprendedores sacan al mercado. De hecho, el vacío legal en el que están inmersos estos servicios ha llevado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia española a plantear una consulta de cara a una posible regulación.

 


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