COMPOSE, el ecosistema para el IoT de la Unión Europea sigue avanzando

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COMPOSE es un proyecto de la UE cuyo objetivo es conectar programadores, empresas y consumidores de una forma estandarizada en torno al Internet de las cosas.

COMPOSE, o Collaborative Open Market to Place Objects at your SErvice, es un proyecto de tres años de duración que recibe fondos por valor de 7,4 millones de euros del 7PM y está formado por doce socios de seis países –Alemania, España, Francia, Gran Bretaña, Israel e Italia. Finaliza en octubre de 2015.

Los socios del proyecto COMPOSE han creado una plataforma que ayuda a los programadores a abrirse camino con paso firme en el Internet de las cosas con el objetivo de crear “aplicaciones que presten a los usuarios servicios basados en Internet y que pongan esas aplicaciones en el mercado con rapidez, ya sean aplicaciones de compras, sistemas de información del tráfico o aplicaciones domésticas para controlar, por ejemplo, el consumo eléctrico y de agua”, dice el comunicado publicado por la Unión Europea.

Para este fin COMPOSE ha desarrollado y actualizado bibliotecas de software que se pueden descargar de forma gratuita desde su repositorio de código fuente abierto, GitHub. Adquiriendo en este repositorio «objetos» o módulos inteligentes de COMPOSE, los interesados pueden combinarlos para crear sus propias aplicaciones evitando el tener que construir una aplicación desde cero; eso permite, además, ahorrar tiempo y dinero durante el desarrollo al aprovechar bloques básicos que otros programadores desarrollaron antes y que compartieron a través del proyecto COMPOSE.

COMPOSE alberga actualmente tres proyectos piloto. En uno de ellos participa la empresa emergente U-Hopper, distinguida con varios premios por su plataforma de análisis para el comercio minorista, RetailerIN, basada en COMPOSE. Esta solución se encuentra actualmente en fase de pruebas en el supermercado SAIT-COOP de Trento, Italia. Se realiza un seguimiento de los carritos y las cestas de los compradores para elaborar un mapa térmico de los lugares del establecimiento donde los clientes pasan más tiempo. Desde su despacho, el encargado de la tienda puede controlar la eficacia de los expositores y de las campañas, así como las colas que se forman en las distintas cajas, para cambiar las estrategias del supermercado según las necesidades.

El segundo proyecto piloto está dirigido a la práctica de compartir coche entre unos setecientos cincuenta empleados y estudiantes de la Universidad de Tarragona.La aplicación se sirve de las redes sociales para promover esta práctica a través de la reserva de plazas en el aparcamiento de la universidad; de este modo se reduce el número de vehículos que se desplazan a este centro académico todos los días.

El tercer proyecto piloto discurre en una estación de esquí de Trentino, en Italia. Los esquiadores reciben información sobre las condiciones de la nieve y del tiempo en sus smartphones desde una red de estaciones meteorológicas. Esta aplicación, Go2Ski, también sirve para que los amigos se reúnan y compartan fotos e incluso informa de la longitud de las colas para acceder a los remontes. Pero la utilidad de esta aplicación no desaparece con el buen tiempo. Cuando la nieve se derrite, la misma red de meteorología ofrece información para practicar deportes propios de temperaturas más cálidas, como el ciclismo.

El portal del proyecto COMPOSE ha registrado más de 8.000 visitas de usuarios de setenta países. En cinco «hackatones» celebrados en Zúrich, Londres, Bolzano, Barcelona y Trento han participado activamente unos doscientos programadores externos para validar la plataforma COMPOSE. El equipo de este proyecto ha puesto en marcha también una iniciativa de estandarización de la Web de las cosas a favor de mercados abiertos de aplicaciones y servicios basada en el Internet de las cosas y la Web de datos.


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