Valorando la importancia del pequeño comercio

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La crisis económica a España ha afectado mucho al pequeño comercio. Las ciudades del país se han visto copadas por grandes superficies. Pero las tiendas de barrio aún tienen mucho que decir.

Tendencias de los últimos años

La Navidad se acerca. Esto quiere decir, el periodo de mayor consumo del año: comida, adornos para las casas, regalos varios para familiares y amigos, algún capricho inesperado… Las empresas minoristas tienen una gran oportunidad por delante. Y los compradores también una responsabilidad. ¿Qué será mejor, comprar en las pequeñas tiendas o irnos a las grandes cadenas?

tiendas consumo madrid-calle-preciados-001-2Con la crisis económica que vive España desde hace unos años y que ha llevado a que muchos desempleados tuvieran que emprender nuevos negocios, los ciudadanos hablan cada vez más de fomentar la compra en el conocido como ‘comercio de barrio’. Esta podria ser la nueva tendencia tras los años del boom de la llegada de grandes cadenas multinacionales al país, que consiguieron acaparar con el mercado y con las calles centrales de las grandes ciudades en España.

Los últimas años de los 90 y la primera década del año 2000 fue especialmente importante para el crecimiento de las grandes cadenas en nuestro país. Junto con los años de bonanza económica, los centros comerciales se masificaron en España. Por un lado, tiene sus ventajas económicas, puesto que fue creando en el país nuevas oportunidades de empleo, fomentando el consumo y llegó a revalorizar muchos terrenos de ciudades o barrios antes más apartados (aunque esto también tiene su contrapunto y es el encarecimiento de muchas viviendas para nuevos compradores o de locales comerciales  para pequeños empresarios que no pueden permitírselo).

Sin embargo, una de las peores consecuencias fue, y sigue siendo, lo que afectan estos centros comerciales y grandes tiendas, muchas de ellas situadas en los centros urbanos de las principales ciudades del país, al pequeño comercio.

El auge de las grandes superficies vino acompañado, con el paso del tiempo, de una serie de medidas neoliberales. Así, mientras antes estaban restringidos los horarios de apertura de las tiendas para garantizar una competencia leal, muchas comunidades autónomas comenzaron a flexiibilizar estos horarios. Por ejemplo, en Madrid, desde el año 2011, las tiendas del centro y de la zona Serrano pueden abrir domingos y festivos (en realidad, las de la zona Sol ya pueden hacerlo desde 2008) , algo que ha afectado al pequeño comercio, que no siempre tienen recursos suficientes para contratar nuevos empleados que cubran todas estas horas de apertura semanales, de forma legal.

Otro ejemplo importante tuvo lugar en Barcelona, donde acaba de entrar en vigor de la ley de arrendamientos urbanos, la cual permite a los propietarios de inmuebles de renta antigua actualizar los alquilere  en el centro de la ciudad. Esto hace que locales que hasta ahora costaban 600 euros de alquiler puedan llegar a costar hasta los 300.000 euros que las grandes empresas están dispuestas a pagar. Esto ha llevado a que en el último año, en la capital catalana, muchas de las tiendas tradicionales se hayan visto sustituidas por McDonalds, Mango o Stradivarius, al igual que ha sucedido en la mayor parte de las ciudades del país.

Impacto económico del auge de las grandes superficies

Todo lo anterior puede sonar a nostalgia, pero más allá de esta, vamos a hablar de algo más práctico. Por un lado, para el turismo, hay quienes creen que esta proliferación de las mismas tiendas en todas las grandes ciudades europeas pueda hacer perder el encanto propio de las grandes ciudades españolas de cara a los visitantes extranjeros. De hecho, hay otras ciudades europeas, como París o Roma, tal como indica un informe presentado por la Asociación del comercio emblemático de Barcelona, que protegen sus centros históricos y los comercios tradicionales que allí hay.

Centro comerrcial MallPor otro lado, no hay que olvidar que las pequeñas y medianas empresas de un país son, en su conjunto, la base de la economía nacional. Aunque todos veamos la cantidad de puestos de trabajo que crea una sola gran superficie, en su conjunto, las pymes crean muchos puestos de trabao más y es que, en Europa, por ejemplo, se estima que un 97% de todas las empresas son Pymes. No es tan visible puesto las pequeñas tiendas aunque en su conjunto cuentan con muchos más empleados, estos están ubicados en muchas empresas, en lugar de concentrados en unas pocas empresas grandes.

Así, para concretar esta afirmación, las fuentes oficiales estiman que  mientras que las empresas unilocalizadas, es decir, las que estamos llamando del pequeño comercio, representan el 41,4% del comercio minorista, dan trabajo al 52% del sector, las grandes superficies, que representan el 15% del comercio al por menor dan empleo al 8,8% de los trabajadores totales. Y esto de acuerdo con el  Instituto Nacional de Estadística o INE y su informe anual de las ventas minoristas presentado en 2013. Por su parte, si hablamos de las grandes cadenas, estas suponen el 18% del negocio, pero emplean al 14,4% de los trabajadores,mientras que, en el otro extremo, se encuentran las pequeñas cadenas, que venden el 18% del total y ocupan al 21% de los trabajadores del sector.

Desde que comenzara la crisis económica en 2008, muchas empresas han tenido que cerrar en España. Tanto entre las grandes multinacionales, como Saturn o GameStop o Pixmanía, como los pequeños comercios. Y estos últimos han sido sin duda los más afectados por la situación. Un informe presentado a comienzos de este año 2014, reflejaba que durante el año 2013, las ventas totales del comercio minorista habían caído en un 3,9%. Así, en total, entre diciembre de 2007 y diciembre de 2013 las tiendas han registrado unas pérdidas de más del 27% de su negocio, según datos del Instituto Nacional de Estadística o INE.

Si nos fijamos en los modelos de tienda, explica el mismo informe que en el año 2013,  el pequeño comercio fue el modelo de distribución más castigado (registrando una pérdida total del 5,5%), seguido de las pequeñas cadenas (con una caída del 4,8%), mientras que las grandes cadenas amortiguaron la bajada al 0,4%. Al mismo tiempo, el estudio del INE presentado a comienzos del año 2013 y con una visión más amplia de la situación explicaba que se estima que desde el año 2005 -año base del Índice de Comercio al por Menor- las grandes cadenas han aumentado las ventas un 29%, mientras que, por el contrario, las empresas unilocalizadas (con esto, el INE se refiere a las tiendas que no tienen sucursales) han visto cómo su negocio se ha hundido un 26%.

¿Por qué comprar en pequeñas tiendas?

Con todo lo que hemos visto hasta ahora, no podemos negar que al consumidor medio le pierden las grandes cadenas de tiendas. Por un lado son cómodas. Tienen muchas más cosas que encontrar. En un solo establecimiento suele haber muchos productos diferentes por ver. Por otro lado, no nos engañemos, son los que marcan la tendencia general y los que deciden qué se lleva y lo que no. Y la sociedad les sigue sin plantearse querer ser diferentes.

Es cierto que en muchas ocasiones, al vender en grandes cantidades o, en ocasiones, ser los productores propios de los productos que venden, los grandes almacenes son capaces de ofrecer precios más bajos, pero en ocasiones, por productos, elaborados en masa y menos personales personalización. Por ejemplo, en cuanto a moda, comprando en una gran cadena de tiendas estamos pagando por un producto producido en masa, y por ello, de poca exclusividad. Las pequeñas tiendas suelen ofrecer productos de marcas más pequeñas y, por tanto, menos probables de encontrar en otras personas y, por ello, más exclusivos.

Algo que también los defensores del pequeño comercio valoran es que hacen que el dinero se quede en el barrio, con mayor probabilidad, en vez de llegar a manos de dueños de multinacionales, en el caso de comprar en grandes superficies y cadenas de tiendas. Además, que suelen utilizar productos locales o elaborados más cerca, lo que promueve, en general, la economía local.

Fotogalería: 16 razones para consumir en el pequeño comercio

Razones para comprar en el comercio local

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Un trato personal y amable
En el pequeño comercio, el dueño del negocio el cual es , probablemente, también la persona que lo atiende, probablemente sea tu vecino o conocido. Y aunque no lo sea, son personas que quieren que su tienda funcione bien y por ello ofrecen un trato muy personalizado y cercano.


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