El 60% de los coches tendrán acceso a Internet para 2025

Negocios

La posibilidad de que los coches se conecten a Internet generará nuevas oportunidades de negocios y servicios para empresas y emprendedores.

La industria del automóvil avanza lenta pero segura y aunque ahora es algo que sólo puede verse en algunos costosos modelos de gama alta, tener un coche capaz de conectarse a Internet será más normal dentro de algo más de diez años; tiempo más que suficiente para que empresas y emprendedores desarrollen toda una gama de servicios capaces de generar ingresos.

Coche conectado inHa sido el Institute of Electrical and Electronics Engineers, o IEEE, el que dice que para 2015 el 60% de los coches podrán conectarse a Internet, algo que tendrá un papel destacado en el futuro de los desplazamientos. La conectividad a Internet en los automóviles dotarán a estos de opciones de seguridad avanzadas, entre otras cosas.

Ya es habitual que los coches estén equipados con Bluetooth, una tecnología inalámbrica que les permite interactuar con dispositivos móviles. De forma que una mayor adopción de coches conectados permitirá a los consumidores “tratar a sus vehículos como otro de sus dispositivos”, explica Jeffrey Miller, miembro del IEEE, en un comunicado.

La tecnología no sólo ofrece comunicación entre las personas, sino también entre los coches, lo que se conoce como comunicación ‘vehículo-a-vehículo’, lo que no sólo permitirá mayores velocidades, sino cambios automáticos de rutas dependiendo de las condiciones del tráfico o las meteorológicas. Para Christoph Stiller, otro miembro del IEEE, “los errores humanos serán casi eliminados de la conducción”. Y esto lleva a otra predicción por parte del IEEE: “para 2040 el 70% de los coches en la carretera serán autónomos”.

Parece algo de ciencia ficción, pero pensemos que hace seis años no existían los smartphones, y que para que la predicción de IEEE se haga realidad quedan algo menos de 30 años.

Claro que hay un elemento negativo y que tiene que ver con la seguridad… informática. Ya que los coches estarán conectados, también serán más vulnerables a los ataques de software, ataques que permitirían que un hacker impidiera el arranque del vehículo, reemplazaran los sistemas de frenado o hurgaran en las opciones de audio.

De forma que los fabricantes tendrán que estudiar la implantación de firewalls para restringir el acceso a esos sistemas integrados, lo que podría generar nuevos ingresos entre los fabricantes de dispositivos de seguridad.


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