mCommerce, o cómo sacar partido comercial a la movilidad

Negocios

Nathalie Engramer, de la unidad de negocio de Pixmania-PRO, explica en este artículo las oportunidades que se abren en torno a los dispositivos móviles.

El comercio a través del móvil, que conocemos como m-commerce, ha despegado definitivamente en nuestro entorno, de la mano de factores como el boom de las ventas de smartphones y la explosión del mercado de tabletas. Ante la disponibilidad generalizada de tantos dispositivos con conexión a Internet era sólo cuestión de tiempo que las cifras de comercio a través de móviles creciesen y se consolidasen como una fuente de ingresos para las empresas que ya han apostado por este nuevo canal.

Las oportunidades que abre este nuevo escenario llegan por varias vías. Por un lado, la extensión de los planes de tarifa plana de acceso a Internet desde dispositivos móviles, que se han generalizado entre los consumidores y las operadoras. Por otro, la disponibilidad de conectividad wifi en los dispositivos y el aumento de las áreas en las que los consumidores  pueden permanecer conectados de forma “gratuita”. Esto ha potenciado que cada vez pasemos más tiempo conectados, y que el Internet móvil se convierta en un canal real para la realización de nuestras compras.

El valor de este nuevo mercado comienza a ser significativo, como muestran los datos. Según ComScore, durante el último trimestre de 2011 las ventas a través de smartphones y tablets supusieron un 9% del valor total del comercio electrónico. Trasladándolo a España, si tomamos como referencia la cifra de e-commerce de 2010, el valor del canal móvil sería de unos 810 millones de euros. Otro ejemplo: las ventas a través de dispositivos móviles conectados aumentaron en Francia prácticamente un 600% en dos años, y se espera cerrar 2012 con una cifra de ventas a través de este canal de unos 2.200 millones de euros. Y en EE.UU., las previsiones de venta a través de dispositivos móviles se triplicarán en los próximos cuatro años, según Forrester.

Y una característica crucial en el peso de este mercado es el giro que está dando en cuanto al tipo de productos que se compran desde los móviles y tabletas. Si en 2009 se estimaba que el 86% de los artículos adquiridos desde el móvil eran virtuales, en 2011 los artículos físicos han pasado a representar ya el 41% de las ventas. Un cambio de tendencia que hace prever que en los próximos años, los consumidores aumentarán más y más tanto su confianza en el canal electrónico de ventas como las gamas de producto que adquirirán a través de sus dispositivos conectados.

Por último, además de las ventas directas que genera, la disponibilidad de tiendas y aplicaciones online permite a las empresas aprovechar toda la potencia del consumidor multicanal. Los dispositivos móviles acercan la marca al usuario, le permiten comparar en segundos distintas opciones y obtener la información más adecuada para realizar la compra. Y si el proceso no termina a través de su dispositivo y la oferta es la mejor, seguro que la venta se cerrará en el canal tradicional.


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