Consumibles: mejor a través del canal oficial

Negocios

Jorge Talegón, Product Manager de Consumibles de OKI, cuenta a Channel Insider los pormenores de los consumibles falsificados y los daños que provoca su distribución en todos los eslabones del canal.

No es ningún secreto que en momentos de crisis proliferan los oportunistas y, en muchos casos, los estafadores. En el ámbito concreto de la impresión, estos colectivos intentan aprovechar cualquier resquicio para introducir consumibles de calidad cuestionable y a muy bajo precio, creando un mercado ilegítimo de suministro de consumibles falsificados, que va en detrimento de los intereses de los usuarios, de los distribuidores, de los fabricantes de este tipo de artículos y de la sociedad en general que asiste a la destrucción de puestos de trabajo y a una reducción de la inversión en I+D+i, tan necesaria para crecer en competitividad.

Jorge Talegón, Product Manager de Consumibles de OKI

El caso es que algunas empresas, que sufren los rigores de la crisis económica, pueden verse inducidas a pensar que una alternativa para obtener ahorros de costes puede ser el uso de consumibles excepcionalmente económicos, sin constatar que puede tratarse de productos falsos. Y estas empresas acaban adquiriendo productos y consumibles para sus equipos de impresión a través de una serie de canales distintos al oficial del fabricante, lo que supone un riesgo claro.

Si bien existen usuarios finales que no advierten ningún daño en aprovecharse de ofertas más económicas, la realidad es que esta práctica actúa en detrimento de una industria que crea puestos de trabajo y genera riqueza para el país. Y es que la adquisición de componentes no originales provoca daños al proveedor legítimo del producto, y a su canal de distribución que tiene en el suministro de consumible una de las bazas más importantes para mantener y ampliar sus cifras de negocio, y que con la proliferación de la venta y distribución de consumible falso, ve mermada una eficiente vía para fidelizar a sus clientes.

En el caso concreto del mercado de impresión, los consumibles falsificados representan cerca del 7% de las ventas de consumibles.

Con la finalidad de luchar contra la piratería de consumibles, OKI es un miembro activo de la ICCE (Coalición de Consumibles de Impresión y de Imágen de Europa), entidad constituida con la vocación de combatir la comercialización de consumibles falsos en Europa, y que ha emprendido en los últimos años diversas actuaciones contra los falsificadores.

Holograma garante

Para luchar contra las falsificaciones, en OKI hemos incorporado el holograma OKI Original –de varias capas y difícil de reproducir- en el embalaje de los consumibles, un elemento que sirve para que los usuarios puedan distinguir el producto original del producto falso, lo que ayuda a garantizar que el consumible que están adquiriendo les va a proporcionar la duración y la calidad de impresión que esperan. Nuestra recomendación, es que se adquiera el producto OKI a través de nuestro canal, y que se sospeche de cualquier producto  que se ofrezca a un precio anormalmente bajo, porque podría ser falso.

Nuestra actitud beligerante contra este mercado fraudulento se debe a que las inversiones en I+D forman una parte muy importante de la actividad de la empresa. Nuestros consumibles ofrecen su mejor rendimiento porque están diseñados para ello. Si se coloca un consumible falso en nuestros equipos, el resultado no es el que nosotros estamos garantizando, lo que perjudica gravemente nuestra imagen de marca y beneficia a una competencia desleal e ilegal.

La falsificación de consumibles supone una estafa para el usuario final, que adquiere un producto falso creyendo que es auténtico y que por la baja calidad de sus componentes, puede incluso dañar su impresora, lo que a la postre, y lejos de favorecer el ahorro de costes, perjudica también a las empresas y encarece notablemente la satisfacción de sus necesidades de impresión.

Por su parte, el distribuidor aunque no sea consciente del hecho de que está comercializando un consumible falso, tiene una responsabilidad legal sobre la venta de dicho consumible y de ser descubierto, puede sufrir elevadas multas económicas e incluso pena de cárcel.

Como sucede con otros productos globales de tecnología, en la fabricación de impresoras y faxes existe un elevado nivel de inversión en I+D con el fin de ofrecer la mejor respuesta a cada uno de los diferentes mercados. No hay que olvidar que la impresión es un proceso complejo que requiere del uso de los tóneres adecuados, que están específicamente formulados y diseñados para cumplir los estándares de rendimiento indicados por el fabricante.

De ahí que los consumibles originales tanto de OKI como de otros fabricantes se hayan diseñado para máquinas y equipos específicos. Es responsabilidad del fabricante advertir al usuario final de los posibles riesgos de fraude. Como resultado, toda desviación de las especificaciones establecidas por el fabricante puede impactar negativamente en la calidad de impresión del equipo, ofreciendo un resultado inferior al potencial. Y –en nuestro caso- si, por ejemplo, se descubriese que el cartucho no original ha contribuido directamente a dañar el equipo, podría quedar invalidada nuestra garantía de tres años sobre el producto.