N9, el primer y último smartphone con MeeGo de Nokia

Estrategia de CanalNegocios

Según la compañía, aunque el último lanzamiento fuera un éxito, no continuarán con el desarrollo del Sistema Operativo surgido tras su unión con Intel, mientras que se está planteando una reestructuración en su joint venture con Siemens.

Stephen Elop, CEO de Nokia, ha confesado en una entrevista a un diario finés que, a pesar de que su último lanzamiento ha sido diseñado con MeeGo, la compañía no pretende continuar con el desarrollo del sistema operativo, incluso aunque el N9 fuera un éxito.

Cuando se firmó el acuerdo con Microsoft para el uso del Windows Phone 7 en los futuros smartphones de Nokia, el fabricante declaró que no se dejaría de lado el desarrollo de las plataformas Symbian y MeeGo, pero  la realidad ahora parece bien diferente. Elop declaró no hace mucho que la compañía seguiría desarrollando Symbian hasta “al menos” 2016 y la pasada semana firmó un acuerdo con Accenture para externalizar esta actividad. Estas decisiones dan muestra de que el enfoque principal del futuro de Nokia será el Windows Phone 7.

Según publica ITespresso, en la entrevista el CEO de Nokia declaró que el N9 “añade muchos de los nuevos avances en relación con su facilidad de uso, diseño y materiales, que vamos a usar y desarrollar aún más en los próximos meses“.

MeeGo surgió de una unión de Nokia con Intel, pero el primero abandonó el acuerdo, haciendo que Intel tuviera que buscar nuevos partners para el desarrollo de la plataforma y Paul Otellini, CEO del fabricante de chips, admitió públicamente que la compañía “estaba decepcionada” con el fabricante finlandés.

Nokia Siemens Network se está planteando cambios

La joint venture entre el fabricante de Finlandia y el alemán podría estar planteándose cambios estructurales, después de no haber logrado firmar un acuerdo con inversores para que se hicieran con una parte del negocio poco rentable. Así, ambas compañía podrían haber decidido aumentar la inversión en la joint venture, según publica The Wall Street Journal.

La empresa conjunta está formada de forma equitativa, con un 50% para Siemens y la misma cantidad para Nokia, pero este acuerdo podría llevar a romper la equidad ya que cada uno de los fabricantes aportaría la cantidad que quiera. A pesar de que la empresa conjunta les ha dado problemas de rentabilidad, ninguna de las dos parece plantearse por el momento abandonar.

 


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