Ibermática cierra con beneficios su primer ejercicio del plan estratégico 2010-2012

Negocios

En 2010, la compañía incrementó su volumen de negocio un 1,5% por encima de las cifras presupuestadas, alcanzando los 238,5 millones de euros.

Frente al descenso generalizado de la actividad en el sector TIC registrado el año pasado, Ibermática cerró el primer año de su plan estratégico, diseñado para el período 2010-2012, con un incremento de su volumen de negocio un 1,5% por encima de las cifras presupuestadas, alcanzando los 238,5 millones de euros, y un beneficio antes de impuestos de 7,3 millones, un 7% más que el ejercicio anterior.

En cuanto a al origen del volumen de negocio, el 34% de los ingresos provienen del sector servicios; el 20%, de finanzas y seguros; el 19% se ha generado en la Administración Pública; el 14% en industria; y el 13% en el sector de las telecomunicaciones.

Por áreas de actividad, los servicios de outsourcing representan el 42% de los ingresos; el 32% proviene de la integración de aplicaciones; el 10%, de infraestructuras; el 7%, de las soluciones de ingeniería; el 5%, de las soluciones de gestión empresarial; y el 4% procede del área de consultoría de negocio.

Objetivos del plan estratégico

A pesar de la caída del 1% en los ingresos, respecto a 2009, se ha producido, según su presidente, José Luis Larrea, “un importante avance en el desarrollo de la solidez y la fortaleza del proyecto empresarial” de la compañía. Uno de los retos del plan estratégico es reforzar su proceso de internacionalización, para lo cual se han creado una oficina internacional, para dinamizar el desarrollo de la compañía en Europa y Latinoamérica, y una línea de trabajo para establecer alianzas comerciales en el ámbito europeo.

En cuanto a la innovación, Ibermática espera superar en 2011 los 10 millones de euros invertidos el año pasado en I+D+i. En concreto, su instituto de innovación espera alcanzar los 14 millones.

Por último, la compañía ha ampliado su oferta con proyectos en el ámbito del cloud computing, el outtasking estratégico o el incremento de operaciones de outsourcing, tanto en grandes clientes, donde ya estaba presente, como en el segmento del mid-market, donde la externalización era poco habitual.