23 detenidos por uso de software ilegal en locutorios y cibercafés

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Málaga, Almería, Burgos, Vigo y Talavera de la Reina son las ciudades en las que se encuentran los 45 establecimientos inspeccionados por La Policía Nacional.

Agentes de la Policía Nacional ha detenido a 23 personas e imputado a otras 22 por el uso y explotación ilegal de licencias de software de Microsoft en equipos de locutorios y cibercafés.

La operación se ha llevado a cabo en Málaga, Almería, Burgos, Vigo y Talavera de la Reina, ciudades en las que se han inspeccionado un total de 45 establecimientos.

Esta investigación policial comenzó tras las denuncias formuladas por Microsoft, que detectó el uso de software ilegal en diversos locutorios y cibercafés, tal y como asegura el propio fabricante en un comunicado.

“La operación se inició en octubre de 2010 con la visita de peritos y detectives privados a los locutorios y cibers de las provincias de Almería, Málaga, Pontevedra, Toledo y Burgos. Una vez realizada la visita a más de 600 cibers y locutorios, Sogelise, empresa encargada de gestionar y verificar el correcto licenciamiento de los programas de Microsoft en máquinas de alquiler, procedió a comunicar a los locales en situación ilegal mediante cartas requerimientos, en dos y hasta en tres ocasiones, que estaban cometiendo un delito e instándoles a legalizar el software. Los locutorios y cibers intervenidos hicieron caso omiso y fueron denunciados por un delito contra la Propiedad Intelectual previsto y penado por el Código Penal”, señala la firma.

El software ilegal en España

Desde Microsoft indican que el uso de software ilegal, además de los perjuicios ocasionados a los legítimos titulares de los derechos, supone una clara desventaja competitiva para otros establecimientos comerciales que cumplen con los requisitos legales.

En cuanto al caso concreto de los cibers y los locutorios, el fabricante apunta que en España existen actualmente unos más de 25.000 establecimiento de ese tipo, la mayoría de ellos, unos 20.000, en una situación ilegal, tanto administrativa como de uso de software.

El uso comercial de software ilegal no es un delito sin víctimas. Este tipo de prácticas ilegales suponen una competencia desleal para aquellas empresas que hacen las cosas bien y son legales y repercute muy negativamente en la creación de puestos de trabajo”, señala Luis Martín, director de Windows para empresas de Microsoft Ibérica.