Panda publica su informe anual de seguridad 2010

Negocios

El año pasado se creó el 34% de todo el malware que ha aparecido en la historia y que ha sido clasificado por la compañía.

2010 ha sido un año de récords para los cibercriminales. Al menos, así lo apunta el Informe Anual de Seguridad 2010 elaborado por Panda Labs, el laboratorio antimalware de Panda Security.

De manera resumida, el pasado año se creó el 34% de todo el malware aparecido en la historia y clasificado por la compañía; y la base de datos de Inteligencia Colectiva, que detecta, analiza y clasifica automáticamente el 99,4% de las amenazas recibidas ya ha alcanzado los 134 millones de ficheros diferentes. Más del 60% de los mismos son malware.

No obstante, hay buenas noticias. El factor de crecimiento del nuevo malware se ha reducido con respecto a 2009. Mientras las nuevas amenazas crecían a un ritmo del 100% o más desde 2003, en 2009 dicho crecimiento se ‘ralentizó’ hasta el 50%.

En lo que respecta a la clasificación de amenazas, los troyanos bancarios siguen copando el protagonismo del malware aparecido en 2010 (56% del total), seguido de virus y gusanos. No obstante, hay que destacar, tal y como hace la base de datos de Inteligencia Colectiva, que el 11,6% del malware registrado corresponde a la categoría de falsos antivirus, amenaza que, aún siendo reciente, ya se está convirtiendo en uno de los quebraderos de cabeza más importante de los usuarios.

Además de los datos reseñados, 2010 fue el año en el que se han registrado más hechos relacionados con la ciberdelincuencia, la ciberguerra y el ciberactivismo. Ejemplos como Stuxnet u Operación Aurora dan buena muestra de ello en los dos primeros casos, mientras que en el tercero se lleva palma el fenómeno Anonymous, famoso por sus ataques DDoS coordinados a entidades defensoras de los derechos de imagen, primero, y por su defensa de Julian Assange, autor de Wikileaks, después.

Finalmente, el Informe Anual de Seguridad 2010 también recopila los principales incidentes de seguridad ocurridos en las principales redes sociales, tales como Facebook y Twitter, así como la aparición de incidentes en otras como LinkedIn o Fotolog.