El sector TIC español cae por primera vez en la historia

Negocios

AETIC ha presentado las cifras relativas al periodo comprendido entre julio de 2008 y junio de 2009 y en ellas se pone de manifiesto una reducción del 7% en la actividad del hipersector TIC.

La Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España (AETIC) presentó ayer los datos del Hipersector TIC relativos a la segunda mitad de 2008 y la primera de 2009. Unos datos que rompen la tendencia alcista de años anteriores y que nos demuestran que, por primera vez, el sector cae un 7% respecto al periodo anterior (que ya tuvo un crecimiento cero).

Todos los sectores que conforman este Hipersector han registrado pérdidas. Entre ellos, destaca el de servicios de Telecomunicaciones, con una caída del 4%, y el de Tecnologías de la Información, con un crecimiento negativo del 2%. Pero es la industria de Telecomunicaciones la que se lleva la peor parte con un descenso del 25% durante el periodo antes citado, un porcentaje que podría elevarse al 31% negativo si tenemos en cuenta los datos adelantados de la segunda mitad de 2009. Esta debacle responde a factores como la caída en el negocio de las operadoras, la reducción de la demanda de redes fijas o el estancamiento del mercado de la banda ancha fija.

La electrónica de consumo también cae un 22%. AETIC encuentra las causas a este descenso en la bajada de precios de los televisores (entorno al 25 por ciento) y una reducción también acusada (del 10%) en el número de unidades vendidas.

La electrónica profesional cae un 8% principalmente debido a que las compañías han agotado su cartera de pedidos y la reposición ha sido muy limitada.

A todas estas malas noticias hay que sumarle la reducción del gasto público en I+D+i previsto para los Presupuestos Generales del Estado para 2010. Para el presidente de AETIC, Jesús Banegas, “resulta inconcebible pensar en la recuperación y sostenibilidad del crecimiento económico español mientras que el Hipersector TIC y el esfuerzo nacional en I+D+i no  recobren su pretérita vitalidad, de la misma forma que queda cuestionado el anhelado cambio productivo que necesita España para volver a crecer en renta per cápita”.