El 40% de las pymes invierte en tecnología

Negocios

Según un reciente estudio elaborado por IBM, a pesar de la presión de la crisis, casi la mitad de las pymes en el mundo orientan sus presupuestos a tecnologías para ser más productivos.

La productividad es la palabra de moda en estos tiempos de crisis en que muchas empresas tienen que plantearse recortes presupuestarios para poder seguir adelante. De todos es sabido que en el mercado existen numerosas soluciones tecnológicas que permiten ser más productivos (significando eso despidos de personal o no), pero muchas veces se hace cuesta arriba invertir en tiempos difíciles.

No obstante, si atendemos a un reciente estudio realizado por IBM, esta situación no es cierta para al menos el 40 por ciento de las medianas empresas en el mundo. Según el análisis del gigante azul, las medianas empresas no sólo no han abandonado la inversión en sus planes tecnológicos de gestión de la información y la seguridad, sino que además invierten en iniciativas en boga actualmente como las redes sociales o el cloud computing. Así, según se desprende de la investigación, el 39% de las empresas de tamaño medio no ha variado su presupuesto de TI, mientras que el 14% incluso ha aumentado este presupuesto.

Si nos fijamos por sectores (no llueve siempre a gusto de todos), en el sector sanitario, el 49% de las compañías mantiene su presupuesto. En la banca, el 23% de los encuestados afirma que podría aumentar su presupuesto. En lo que coincide la mayoría es que en estos momentos de crisis es vital contar con un partner tecnológico que les ayude a elegir las mejores tecnologías para aumentar la productividad o introducirse en soluciones de cloud computing o redes sociales.

Éstas son las principales conclusiones del estudio de IBM “Dentro de la mediana empresa”, que se realiza cada dos años y está basado en una encuesta online a más de 1.800 empresas de todo el mundo. El objetivo del estudio es ofrecer información detallada sobre los planes y retos de las empresas, sus estrategias de crecimiento e innovación, sus tendencias de compra de TI y las dificultades sectoriales específicas de la mediana empresa.

Lástima que entre esas 1.800 empresas no se encuentre ninguna española para saber qué está ocurriendo en la piel de toro.