Interoperabilidad en entornos virtualizados

Negocios

La eficiencia de los entornos virtuales permite a las empresas ser más flexibles y receptivas a los cambios en el negocio y en el entorno.

Con unas infraestructuras que crecen constantemente en tamaño y complejidad, optimizar las inversiones tecnológicas se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los CIOs. La virtualización ha contribuido a reducir tanto la demanda energética (potencia eléctrica y refrigeración) de los centros de datos como el espacio físico utilizado. Con tecnologías eficientes de almacenamiento, las empresas pueden conseguir ahorrar hasta un 50% de su capacidad de almacenamiento en sus entornos virtualizados, sin sacrificar el rendimiento o la disponibilidad, pudiendo gestionar el doble de datos sin tener que ampliar el personal y, además, logrando un desarrollo sostenible gracias a la importante rebaja de la factura energética y, por tanto, de las emisiones contaminantes.

Los enormes y crecientes volúmenes de información que manejan las empresas hacen que los costes del almacenamiento crezcan un 50% cada año, y que ocupen el segundo lugar tras los servidores como principal fuente de costes TI. En los entornos de almacenamiento virtualizado conviven además múltiples sistemas, equipos y dispositivos de diferentes fabricantes.

Por ello, el objetivo ahora es garantizar la interoperabilidad entre plataformas de virtualización, para que las empresas puedan beneficiarse plenamente del ahorro de costes prometido y minimicen el riesgo de sus inversiones TI.

Gracias a este nuevo enfoque, las empresas mejoran la utilización del almacenamiento sobre los sistemas que tienen desplegados, independientemente del fabricante, al mismo tiempo que explotan al máximo el potencial de sus entornos de servidores y escritorios virtuales, hasta ahora desaprovechados en muchos casos.

La tecnología de deduplicación rebaja a la mitad el almacenamiento requerido, gracias a la eliminación de los datos redundantes en los entornos primarios, que consumen recursos innecesariamente, ralentizan la operativa y ocupan un espacio que puede destinarse a otros servicios críticos. Bajo una arquitectura de almacenamiento común, se simplifica la gestión de los datos y se hace frente a las limitaciones presupuestarias actuales.

La eficiencia de los entornos virtuales permite a las empresas ser más flexibles y receptivas a los cambios en el negocio y en el entorno. La capacidad para realizar copias snapshot, por ejemplo, de una máquina virtual, facilita la creación de un backup automatizado, consistente y eficiente en cuestión de segundos. Todo ello, con el objetivo de construir centros de datos realmente dinámicos en los que “hacer más con menos” sea una realidad al alcance de cualquier empresa.