Magirus financia proyectos de virtualización a través de sus socios

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Los ‘partners’ del mayorista ya tienen a su disposición Rent-Bank, un programa con el aportarán inyecciones de capital a los clientes para que éstos puedan invertir en licencias de VMware.

Aunque hoy en día la virtualización es una prioridad dentro de los presupuestos corporativos porque sus bondades ya han quedado más que demostradas, el actual contexto económico aún está frenando la inversión en esta tecnología por parte de algunos clientes. Al menos así lo entiende Alfonso Ramírez, director general de VMware en España, que deja claro que “una vez asumido que la virtualización es la opción, ahora la pregunta es cuándo adoptarla”.

Lo cierto es que no es fácil obtener la respuesta a este interrogante, dado que muchos siguen reservando su gasto en TIC para tiempos de bonanza, aunque Magirus se ha propuesto echar una mano a los clientes desde su división financiera, inaugurada el pasado mes de febrero.

En concreto, el mayorista de VMware ha puesto en marcha Rent-Bank, un programa “totalmente revolucionario”, en palabras de Hugo Fernández, vicepresidente de la compañía para la región Sur de Europa. A grandes rasgos, esta iniciativa proporciona financiación, eliminando cualquier problema de presupuesto, a aquellas empresas dispuestas a virtualizar sus data centers.

Para ello, los potenciales beneficiarios de Rent-Bank tan sólo deben contactar con Magirus para que éste realice un estudio técnico-financiero de su situación. Si el proyecto resulta viable, el mayorista propone un contrato por el que los servidores del cliente pasarán a ser propiedad de uno de sus partners que no sólo optimizará la utilización de estos recursos de hardware, sino que aportará una inyección de capital a la compañía en cuestión para que ésta invierta en licencias de virtualización de VMware.

El procedimiento de actuación de los miembros de canal que se acojan a esta iniciativa es el siguiente. Una vez que las plataformas del cliente ya son de su propiedad, el partner retira algunas máquinas que después pueden ser vendidas en mercados emergentes, de tal modo que ahí ya obtiene unos ingresos y además reduce el espacio donde se albergá el renovado data center. Así las cosas, el resto de los servidores sigue en las instalaciones de la compañía aguardando a ser virtualizados y, de este modo, obtener unos altos niveles de consolidación y disponibilidad.

Posteriormente, el socio firma un contrato de Rent-Bank con la compañía para que ésta pueda seguir utilizando las infraestructuras a cambio de una cuota mensual que abonará durante un determinado periodo. Pero la cuestión estriba en que en el momento de formalizar esa relación contractual el cliente recibe una inyección de capital con la que podrá autofinanciarse su inversión para virtualizar las plataformas de sus centros de datos.

Según los estudios realizados por Magirus, gracias a este programa un cliente con unos cien servidores no sólo consigue rebajar del 16 al 4% el coste de mantenimiento anual asociado a cada plataforma (en relación con el precio de adquisión), sino que además con una sola operación consigue cash flow suficiente para abonar hasta ocho de las cuotas mensuales de un contrato Rent-Bank de dos años de duración.