Hacia un canal profesional y sano

Negocios

Álvaro Serrano, gerente de ADDETI, incide en la necesidad de dar pasos firmes que lleven hasta la máxima profesionalización de todos los eslabones de la red de ventas.

El plan de acción que la Asociación de Distribuidores y Detallistas Españoles de Tecnologías de la Información (ADDETI) está ejecutando en 2008 pasa por seguir trabajando en la defensa de los intereses del canal indirecto que representa, optimizar la relación del sector e incrementar el número de socios con el que cuenta.

No cabe duda que éste y los próximos años serán cruciales para el mercado tecnológico, para la Sociedad de la Información española y para el canal de distribución. Por ello, se hace imprescindible dar pasos decididos hacia la máxima profesionalización de todos los actores de dicho mercado, entre los que, por supuesto, incluimos a la red de ventas. Somos conscientes de que un canal profesional y sano es bueno para todos menos para los impostores y los ventajistas, así que su consecución es una tarea en la que están interesados todos: el usuario final, las administraciones públicas, las asociaciones tecnológicas, los fabricantes, los mayoristas, los medios de comunicación y, sobre todo, el propio canal, que es quien mejor y más sabe a la hora de prescribir tecnología a las pymes españolas.

Desde ADDETI continuamos progresando y estrechando lazos de comunicación y colaboración con todos y cada uno de estos actores del mercado, porque que el canal sea sano y profesional es labor de todos, no sólo de la propia red de ventas. Es labor del Gobierno, que debe (y está interesado en ello) apoyar esta tarea con subvenciones y normativas para la formación, la certificación, la apuesta por los servicios y los recursos humanos, la antipiratería, la modificación del canon digital o el desarrollo de tecnología española.

También es labor de los fabricantes formar, certificar y apoyar a los distribuidores serios frente a los ventajistas, así como proponer unas reglas del juego claras y lógicas que se cumplan de forma estable en el tiempo, eliminando la competencia desleal.

En cuanto a los mayoristas, deben reconocer y apoyar a los distribuidores profesionales, serios y que cumplen las reglas del juego para separarlos de aquellos que nadan por la otra orilla del río.

Y es responsabilidad del canal trabajar en una línea continua y coherente con los valores de la profesionalidad, el servicio, la formación y el desarrollo del personal, la legalidad y la ética, así como rechazar todo lo que no coincida con lo anterior.