La UE presenta nuevos cargos contra Intel por prácticas monopolísticas

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Presuntamente, el fabricante habría pagado a un gran minorista europeo para que no vendiera ordenadores que integraran los procesadores de su máximo rival, AMD.

Las continuas presentaciones de los nuevos portátiles que integran Intel Centrino 2, antes conocido con el nombre en código de Montevina, se están viendo nubladas por las noticias que vuelven a situar al Gigante del Silicio en la palestra debido a supuestas prácticas monopolísticas.

Si en 2007 el fabricante ya fue acusado por la Comisión Europea de entregar reembolsos a los fabricantes de PC para que limitaran el uso de procesadores de AMD, ahora los reguladores monopolísticos de la Unión Europea denuncian el presunto pago a minoristas, por parte de Intel, para que no vendan equipos que usen los ‘chips’ de su eterno rival.

Esto es al menos lo que aparece reflejado en una Declaración de Objeciones elaborada por la Comisión Europea con fecha de ayer y que implica que las autoridades están analizando una posible actuación ilegal de Intel contra AMD tanto en el canal mayorista como en el minorista, en un intento por apartar a este último fabricante del mercado de las plataformas x86.

En concreto, en este documento se detallan tres supuestas actuaciones ilegales. En primer lugar, Intel habría proporcionado importantes descuentos a un líder minorista europeo para que sólo vendiera equipos basados en sus propios procesadores. En segundo lugar, el fabricante pudo haber realizado pagos para inducir a uno de los principales proveedores de equipos a que retrasara el lanzamiento de una línea de productos que incorporaba CPUs basadas en ‘chips’ de AMD. Y, finalmente, en un periodo posterior, el Gigante del Silicio habría proporcionado importantes descuentos a ese mismo proveedor para que todos sus portátiles se basaran en Intel.

Ahora, el fabricante tiene un plazo de ocho días para contestar a esta declaración de la Comisión Europea, que además le otorga el derecho de ser escuchado en una audiencia oral. Y si las acusaciones contempladas en ese documento son ciertas, las autoridades podrán exigir a Intel que cese en estas prácticas e imponerle una multa.