Txema Arnedo: “La Administración es clave para erradicar la distribución de software ilegal”

Estrategia de Canal

El director de desarrollo de la propiedad intelectual de Microsoft pide una mayor implicación a las comunidades autónomas para reducir el índice de piratería en nuestro país, que en 2007 descendió 3 puntos.

Anualmente, Microsoft destina unos 700.000 euros a la lucha contra la distribución de software ilegal en España, una tarea que afronta principalmente con su campaña Comprador Anónimo. A través de esta iniciativa, el fabricante no sólo trasmite al canal el valor del software legal en términos de rentabilidad, sino que además le informa de los peligros que acarrea la venta de copias no autorizadas, una actividad que supone un delito contra la propiedad intelectual.

Según la BSA, el 43% del aplicativo instalado en los ordenadores de nuestro país se corresponde con copias no autorizadas, uno de los mayores índices de Europa y más del doble del 20% de Estados Unidos. ¿Por qué cuesta tanto ver el valor del software legal en España?

La diferencia con otros países radica sobre todo en un tema cultural: como en España no existe un respeto total por los derechos de protección intelectual, la gente que los viola no tiene la sensación de estar cometiendo un delito. Pero la Administración ya está tomando medidas al respecto, algo que se está completando con campañas de concienciación en las que también están involucradas organizaciones como AETIC y la BSA.

Por ejemplo, actualmente Microsoft participa junto a la BSA en el proyecto “Educar para crear”, cuyo objetivo es formar en torno a los derechos de propiedad intelectual a escolares de primaria. Se trata de hacer ver a los ciudadanos que si queremos evolucionar hacia una sociedad del conocimiento es fundamental respetar las ideas de la gente, que son la materia prima para desarrollar software, música, películas o libros.

De todas formas, en el último año el índice de software ilegal en España ha bajado 3 puntos, lo cual no es para echar las campanas al vuelo pero ya es un dato que nos acerca al objetivo de la BSA: rondar la media europea en 2010.

Donde ya parece que hay una mayor concienciación es en la cadena de distribución, al menos según un estudio de Microsoft que señala que en 2007 el porcentaje de software no legal en el canal descendió 7,7 puntos, hasta situarse en el 37,4%. ¿Se trata de una noticia que hay que tomar con prudencia o ya se puede hablar de importantes avances en la concienciación de la red de ventas?

Así como la reducción de esos 3 puntos a nivel general hay que tomarla aún con prudencia, la bajada del 7,7% en el canal, constatada en nuestra campaña “Comprador Anónimo”, ya es un dato muy significativo que indica que se está produciendo un cambio. Y la cosa no se va a parar ahí, ya que el objetivo de Microsoft es reducir ese índice en la red de ventas hasta situarlo en el 25% dentro de tres años. A partir de ahí entraremos en un círculo de excelencia porque el canal ilegal estará más reducido y los ‘partners’ que comercializan copias autorizadas harán más presión para erradicar esa competencia desleal.

¿Hasta qué punto influyen las quejas o peticiones del canal legal en la lucha de Microsoft contra las copias no autorizadas?

Hace cuatro años, cerca del 10% del canal nos solicitó un mayor compromiso en nuestra lucha contra el software ilegal, algo que nos llevó a lanzar el programa “Comprador Anónimo”.

Hoy en día, más del 25% de los puntos de venta nos piden que endurezcamos las acciones contra los competidores ilegales. Por eso no sólo mantenemos esta iniciativa, sino que la hemos reforzado con campañas de comunicación con las que damos a conocer las sentencias que ganamos, demostrando al canal legal que estamos comprometidos con el tema.

¿Cuáles han sido los principales factores que han propiciado ese descenso del 7,7% en el canal?

Creo que se debe a la combinación de tres factores. En primer lugar, ahora el software integra muchas medidas de seguridad y resulta más complicado realizar copias ilegales, como es el caso del sistema operativo Windows Vista y de la suite ofimática Office 2007.

Por otro lado, ya están surtiendo efecto las diferentes campañas de concienciación como Channel Recovery, con la que Microsoft transmite al canal el valor del software, o 100% Legal, una iniciativa del Ministerio de Industria para la formación de los puntos de venta. Y finalmente, desde Microsoft estamos ejecutando nuestro programa “Comprador Anónimo” de una forma más consistente, dedicándole más recursos para llegar a todo el país.

¿Y cómo se ejecuta exactamente el programa “Comprador Anónimo”?

En una primera visita, un cliente anónimo acude a la tienda y solicita información y presupuesto para adquirir un ordenador con su sistema operativo y las aplicaciones más comunes. Tras escuchar la oferta, el comprador se identifica como un inspector de Microsoft.

Y si el establecimiento pretendía distribuir copias no autorizadas, este agente informa al personal del punto de venta de que dicha actividad puede suponer un delito contra la propiedad intelectual. Meses después, se realiza una segunda visita anónima y si la tienda vuelve a ofrecer software ilegal, el inspector de Microsoft hace una compra, con lo que ya puede formalizar una denuncia.

¿Se topan con muchos distribuidores reincidentes en esa segunda visita?

Lo cierto es que al hacer la segunda visita comprobamos que alrededor del 70% de los establecimientos se ha reconvertido de alguna forma.

¿Y qué pasa si un inspector de Microsoft detecta una tienda que distribuye de forma ilegal aplicaciones de otros fabricantes?

En esos casos, una vez realizada la compra, informamos a los otros fabricantes por si quieren tomar medidas al respecto, al igual que hacen ellos cuando detectan que una tienda distribuye ilegalmente aplicaciones de Microsoft. Lo cierto es que los fabricantes de software estamos muy coordinados a través de organizaciones como la BSA y AETIC. En este sentido, si actualmente tenemos unos 80 casos en los juzgados por este tema, aproximadamente un 25% de ellos procede de acciones conjuntas con otros fabricantes.

¿La industria del software está contando con el apoyo de las autoridades o aún hace falta un mayor compromiso?

La Administración central ya ha demostrado su implicación a través de la campaña del Ministerio de Industria “Software 100% legal”, cuya segunda fase arrancará en breve. Pero lo cierto es que aún existe una falta de apoyo en algunas comunidades, algo que ya se está empezando a resolver desde la BSA. Para terminar con la distribución de copias no autorizadas, resulta fundamental lograr un respaldo a nivel autonómico, ya que el mensaje es más eficaz si procede de una administración más cercana.

Así se ha constatado ya en el Norte de España, donde hasta hace poco había unos índices muy altos de software ilegal que ahora se han reducido más del 30% gracias a que los gobiernos autonómicos mostraron una preocupación por el tema y se empeñaron en resolverlo con campañas de comunicación y trabajos con asociaciones de distribuidores.